Como cada año, hoy se celebra el Día Mundial de la Esclerosis Lateral Amiotrófica, que tiene como finalidad dar visibilidad a esta enfermedad.

La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) es una enfermedad degenerativa de origen desconocido, que afecta a las neuronas del cerebro y de la médula espinal que controlan el movimiento de los músculos voluntarios. Esta enfermedad afecta, en gran medida, a personas comprendidas entre los 40 y 60 años (aunque es posible que se desarrolle en personas más jóvenes o mayores).

Existen dos tipos de ELA:

-Esporádica, que se produce en el 90 – 95 % de los casos, de manera aleatoria (por azar), sin ningún factor de riesgo asociado ni causa conocida.
-Familiar, que se produce en el 5 – 10 % de los casos, en los que parece que la enfermedad tiene un componente hereditario.

Actualmente, la enfermedad no tiene tratamiento curativo. No obstante, sí que existen medicamentos que retrasan su evolución. Asimismo, resulta primordial la fisioterapia, la rehabilitación y el uso de dispositivos ortopédicos, ya que mejoran la musculación y movilidad en general.

El tratamiento psicológico y/o psiquiátrico también resulta fundamental para el paciente y sus familiares, ya que les ofrecerá herramientas para hacer frente a la enfermedad.